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lunes, 8 de diciembre de 2014

¿Cómo enseño a mis hijos a resolver conflictos positivamente?

"Cuando les solucionamos los “problemas” a nuestros hijos influimos directamente en crearles dependencia,  inseguridad y baja autoestima"

Comentarios como: “Me agarró mis cosas”, “Yo lo tenía primero”, “Yo te gané”, son muy comunes en niños pequeños, pero también en algunos adultos. 


Aprender a resolver estos conflictos es un  proceso de comunicación, entendimiento y empatía y es diferente en cada niño.

Normalmente cuando escuchamos la palabra CONFLICTO o PROBLEMA, la asociamos con algo negativo, ya que eso es lo que hemos aprendido. Sin embargo, también puede ser una oportunidad para aprender algo positivo que promueva el crecimiento personal.


Ahora bien, ¿Cómo formar seres humanos dispuestos a cambiar su actitud frente a los problemas para lograr vivir en un mundo mejor, más pacífico, más fraterno?


La respuesta es EDUCANDO, formando personas que sean capaces de reconocer, reflexionar, analizar su realidad y transformarla sin recurrir a la violencia. 

Enseñar a los niños a buscar soluciones en sus actividades diarias o durante el juego, utilizándolas como experiencias educativas donde pongan en práctica los valores y se conviertan en virtudes, por ejemplo:
  • Permite que resuelva situaciones de la vida diaria, no anticipes ni respondas en su lugar.
  • Dale a elegir una responsabilidad sencilla para que aprenda a resolver problemas que se le presenten durante la ejecución de la misma.
  • Utiliza una situación que hayan visto y piensen juntos en diferentes maneras de solución,  para que cuando se le presente una situación similar,  tenga una idea de qué hacer.
  • Platica con él (ella) cuando se te presente un conflicto sencillo,  con la finalidad de que vea que todos tenemos conflictos y que no es una víctima ni que los demás son malos.
  • Cuando te refiera un conflicto,  ayuda a que él mismo descubra la solución.  No pienses que es tiempo perdido el que le dedicas y que es más rápido y fácil darle la solución,  piensa que está en un proceso de socialización y que poco a poco podrá solucionarlo solo para que no tenga que depender de ti.
Como papás o docentes debemos aprender a desarrollar ciertas habilidades interpersonales que nos permitan relacionarnos mejor con los pequeños, para acrecentar la confianza y cuando se presente un conflicto, se pueda resolver de la mejor manera. 

Recordemos que en este proceso el adulto tiene que ser sólo mediador, es decir acompañar, escuchando y entendiendo sus necesidades.


También, implementa el seguimiento de pasos para resolver conflictos pacíficamente (si son muy pequeños, quizá te sirva enseñárselo por medio de dibujos):


  1. Acércate tranquilamente y reconoce sus sentimientos: “Veo que estás enojado, preocupado, triste…”.
  2. Recupera información: “¿Qué fue lo que pasó?”
  3. Establece el problema objetivamente sin juzgar o a la otra persona, sino la conducta: “Entonces el problema es…”
  4. Pide una solución a los involucrados; si no la dan por estar aún molestos o tristes, usted tendrá que ofrecer una o dos soluciones.
  5. Vuelve a plantear los acuerdos a los que llegaron.
  6. Verifica que se cumplan los acuerdos y dar seguimiento
  7. Haz referencia a esta solución la próxima vez que suceda algo parecido.


Gracias por haber visitado nuestro blog Psicólogos en Puebla, un espacio donde podrás encontrar información y orientación; pero también podrás compartir dudas, comentarios y sugerencias. Recuerda que semana a semana, estaré escribiendo temas de interés actual respecto a Psicología Infantil. No te los pierdas y ¡Hasta la próxima!

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